El Índice de Costos del Transporte (ICT) experimentó un aumento del 11,3% en abril de 2026, lo que eleva su incremento acumulado en lo que va del año a 13,5%, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El principal impulsor de este aumento fue el alza en el precio de los combustibles, que se disparó un 45,7% durante el mes de abril. Este incremento, derivado directamente del aumento del precio del diésel, aportó 11,197 puntos porcentuales a la variación total del ICT. El impacto del encarecimiento de los combustibles fue significativo, afectando directamente los costos operativos del transporte de carga y la logística.

Otros componentes del ICT también registraron variaciones positivas, aunque en menor medida:

*   Repuestos y accesorios: +1,0%

*   Servicios de mantenimiento y reparación: +0,5%

*   Servicios relacionados a la circulación: +0,2%

Entre los productos que más influyeron en estas alzas se encuentran neumáticos, aceites, baterías y servicios de mantenimiento para vehículos pesados.

En contraste, los costos de recursos humanos (-0,1%) y servicios financieros (-0,6%) mostraron descensos, principalmente debido a la disminución de los costos asociados a créditos. Sin embargo, estas reducciones no lograron compensar el fuerte impacto del aumento de los combustibles.

Este incremento en los costos del transporte se produce en un contexto de alta volatilidad energética a nivel global, influenciado por tensiones geopolíticas y el aumento de los precios del petróleo y sus derivados.

El ICT es un indicador clave para medir la evolución de los costos operacionales en el transporte terrestre de carga, un sector fundamental para industrias como la minería, la construcción, el retail y las exportaciones. El aumento registrado en abril podría generar presiones adicionales en las cadenas logísticas y los costos de distribución en los próximos meses.

[Transportes Pezzola] mira con preocupación los efectos que estas alzas puedan tener en el sector del transporte y, por lo tanto, dentro de la economía nacional.    El significativo aumento en el Índice de Costos del Transporte, impulsado principalmente por el encarecimiento de los combustibles, pone de manifiesto la vulnerabilidad del sector del transporte a las fluctuaciones del mercado energético y los desafíos económicos globales. Este incremento no solo afecta directamente a las empresas de transporte, sino que también puede traducirse en un aumento de los precios de bienes y servicios, impactando finalmente al consumidor final. La situación subraya la necesidad de estrategias de mitigación y adaptación, como la diversificación de fuentes de energía, la optimización de la eficiencia del transporte y la búsqueda de soluciones logísticas innovadoras, para garantizar la estabilidad económica y la competitividad en el sector.