Chile evita la recesión técnica: el Imacec de junio rompe cinco meses de caídas con un crecimiento del 2,4%

La economía chilena respiró aliviada al cerrar el primer semestre, luego de encadenar cinco meses consecutivos de contracción. En junio de 2026, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró un incremento interanual del 2,4%, sorprendiendo positivamente y frenando el deterioro de los indicadores macroeconómicos. Este repunte aleja definitivamente la posibilidad de una recesión técnica en el país.

Factores que impulsaron la recuperación

Este resultado favorable estuvo principalmente impulsado por el desempeño del sector minero, que volvió a consolidarse como el principal motor de la economía local. Además, el comercio y los servicios mostraron signos de estabilización en comparación con meses anteriores, contribuyendo a revertir la tendencia a la baja. Gracias a estos datos, las proyecciones de crecimiento para lo que resta del año han sido ajustadas al alza, generando un moderado optimismo en el mercado financiero.

Desafíos estructurales pendientes

No obstante, los analistas advierten que aún persisten importantes desafíos. Entre ellos destacan:

• La debilidad en el mercado laboral: la creación de empleos formales sigue estancada, manteniendo la tasa de desempleo en niveles preocupantes.

• La brecha sectorial: fuera del sector minero, la reactivación en sectores clave para la vida cotidiana, como el comercio minorista y la construcción, continúa siendo débil y heterogénea.

Este dato positivo del Imacec demuestra la resiliencia de la matriz productiva chilena, pero también evidencia una vulnerabilidad estructural: la alta dependencia de los ciclos de las materias primas. Aunque la minería impulsó las cifras macroeconómicas en el corto plazo, este impulso técnico no se traduce automáticamente en un mayor bienestar social. El verdadero éxito económico en este periodo se medirá por la capacidad del país para convertir este respiro financiero en mayor inversión privada, diversificación productiva y, especialmente, en una reactivación del mercado laboral que beneficie de manera concreta a los hogares chilenos.

En conclusión, si bien la recuperación del Imacec es un signo positivo, su sostenibilidad dependerá de la capacidad del país para diversificar su matriz productiva, reducir su dependencia de las materias primas y fortalecer sectores estratégicos mediante una logística moderna y eficiente. La visión de Transportes Pezzola refleja que solo con un enfoque integral y comprometido con la innovación en transporte, Chile podrá consolidar un crecimiento más inclusivo y resiliente en los años venideros.