En un evento organizado por Icare, Jorge Quiroz, asesor económico del presidente electo José Antonio Kast y potencial futuro Ministro de Hacienda, delineó las prioridades económicas de la próxima administración. En su intervención, Quiroz enfatizó la necesidad de desregular la economía chilena, calificando la actual «maraña regulatoria» como un obstáculo para el desarrollo.
Quiroz destacó el compromiso del gobierno entrante de agilizar el proceso de inversión, abordando directamente el sistema de permisos. Anunció la intención de eliminar permisos innecesarios, mencionando la construcción como un sector clave para esta iniciativa. En este sentido, propuso la eliminación de 15.000 instructivos y la reducción drástica de circulares, con el objetivo de simplificar los trámites y fomentar la inversión.
El economista también abordó la «liberalización del suelo», comparándola con la apertura comercial internacional de Chile en términos de impacto macroeconómico. Argumentó que el alto costo de las viviendas en Chile no se soluciona con subsidios a la tasa, sino liberando las trabas a la inversión.
Las propuestas de Quiroz, centradas en la desregulación y la «liberalización del suelo», reflejan una clara apuesta por un modelo económico de corte liberal. La eliminación de permisos y la simplificación de trámites buscan reducir la burocracia y facilitar la inversión, especialmente en sectores clave como la construcción. La idea de «liberalizar» el suelo, aunque ambiciosa, plantea interrogantes sobre su impacto en la planificación urbana, el acceso a la vivienda y la sostenibilidad ambiental. Si bien la desregulación puede impulsar el crecimiento económico, es crucial analizar cuidadosamente sus posibles consecuencias sociales y ambientales para asegurar un desarrollo equitativo y sostenible. La implementación de estas medidas requerirá un equilibrio delicado entre la promoción de la inversión y la protección de los intereses públicos.
En resumen, las propuestas de Quiroz, centradas en la desregulación y la «liberalización del suelo», delinean una clara apuesta por un modelo económico liberal. La eliminación de permisos y la simplificación de trámites buscan reducir la burocracia y facilitar la inversión, especialmente en sectores clave como la construcción. La idea de «liberalizar» el suelo, aunque ambiciosa, plantea interrogantes sobre su impacto en la planificación urbana, el acceso a la vivienda y la sostenibilidad ambiental. Si bien la desregulación puede impulsar el crecimiento económico, es crucial analizar cuidadosamente sus posibles consecuencias sociales y ambientales para asegurar un desarrollo equitativo y sostenible. La implementación de estas medidas requerirá un equilibrio delicado entre la promoción de la inversión y la protección de los intereses públicos.
Finalmente, y en línea con el espíritu de emprendimiento y desarrollo, estas propuestas resuenan con el deseo de empresas como Transportes Pezzola, quienes esperan que estas iniciativas promuevan una mejora económica generalizada para Chile, beneficiando a todos los sectores y contribuyendo a un futuro más próspero para el país.

