Recientemente, el Gobierno chileno presentó en el Congreso un innovador proyecto de ley que permite la implementación de la negociación colectiva multinivel, también conocida como negociación ramal. Esta iniciativa responde a un compromiso político asumido por las autoridades y que forma parte de los acuerdos alcanzados con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Con carácter de urgencia, la propuesta ya inició su discusión en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, marcando un paso importante en la regulación de las relaciones laborales en el país.

¿En qué consiste la negociación colectiva multinivel? Según la Central Unitaria de Trabajadores, la negociación ramal o multinivel es una práctica común en la mayoría de los países desarrollados. Este mecanismo busca establecer pisos mínimos salariales y condiciones laborales mediante la participación de las organizaciones más representativas de trabajadores, representadas por la CUT, y de empleadores, representadas por la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). Es importante aclarar que la negociación ramal no fija salarios de manera directa en las empresas, sino que establece estándares mínimos y políticas salariales para cada sector económico, sin reemplazar la negociación que se realiza dentro de cada empresa de forma individual.

El proyecto busca que trabajadores y empleadores de un mismo sector económico puedan acordar sobre temas relacionados con las condiciones laborales, como salud, seguridad, salarios, distribución de la riqueza, productividad y desafíos relacionados con la transición del mercado laboral. Para ello, se propone modificar el Código del Trabajo y crear un sistema coordinado de negociación multinivel en tres niveles:

1. Sectorial: establece regulaciones y estándares mínimos aplicables a todo un sector o subsector, con efectos para todos los actores involucrados. 

2. Acuerdos marco: regula condiciones en contextos específicos, como cadenas de valor o grandes proyectos, coordinando obligaciones entre empresas principales y contratistas. 

3. Empresa: mantiene la importancia de que las empresas puedan definir condiciones particulares según su realidad

Además, se crearán Consejos Sectoriales Laborales y Comisiones Subsectoriales, espacios de diálogo paritarios integrados por representantes sindicales y gremiales empresariales, de acuerdo a criterios proporcionales. También se contemplan mecanismos para vincular la participación gremial con beneficios estatales y una modificación en la Ley de Incentivo Tributario a la Inversión en Investigación y Desarrollo, que permitirá a las empresas de sectores con acuerdo colectivo vigente acceder a créditos tributarios incrementados.

El ministro del Trabajo y Previsión Social, Giorgio Boccardo, destacó que este proyecto representa un avance histórico para fortalecer el diálogo social en Chile. Se reconoce que los sectores productivos tienen un mejor conocimiento de sus propios desafíos y que, mediante la negociación multinivel, podrán lograr mejores condiciones laborales y económicas, además de enfrentar de manera más efectiva los cambios tecnológicos y demográficos del país.

Por otro lado, no todos los actores ven con buenos ojos esta iniciativa. La Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) expresó su rechazo al proyecto, advirtiendo que la implementación de un modelo de negociación ramal puede complicar significativamente el mercado laboral y perjudicar especialmente a las Pymes, que constituyen el 90% del sector. Argumentan que la heterogeneidad de las empresas de diferentes tamaños hace difícil establecer beneficios comunes y que, en la práctica, podrían generarse acuerdos alejados de las reales necesidades de trabajadores y empleadores.

Asimismo, señalan que existe una correlación positiva entre productividad, salarios y tamaño de la empresa, por lo cual la negociación multinivel podría limitar la autonomía empresarial y afectar la competitividad, especialmente de las pequeñas empresas. La CNDC pide a los parlamentarios que rechacen este proyecto para evitar posibles problemas laborales que alteren negativamente el mercado laboral chileno.

Para [Transportes Pezzola], es fundamental que al implementar mecanismos de negociación multinivel se asegure un equilibrio entre la protección de los derechos de los trabajadores y la autonomía de las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, que constituyen un pilar fundamental de la economía chilena. La participación efectiva, la transparencia y la cuidado de las particularidades de cada sector y tamaño empresarial serán clave para que esta nueva forma de diálogo laboral contribuya realmente al desarrollo sostenible y equitativo del país. Solo con un enfoque inclusivo y dialogante se podrá construir un mercado laboral más justo, competitivo y adaptado a los desafíos del siglo XXI.