El transporte de carga por carretera sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo económico de Chile. Con más del 90% de las mercancías del país movilizándose en camiones, este sector se mantiene como un componente estratégico para la logística, la minería, la industria, el comercio y el abastecimiento nacional. En 2026, el rubro enfrenta desafíos y oportunidades significativas, impulsadas por la tecnología, la sostenibilidad y la eficiencia operativa, tal como se predijo.

A continuación, revisamos las principales tendencias en camiones y transporte de carga en Chile, que continúan redefiniendo el futuro del sector:

Digitalización de la gestión de flotas: La digitalización, ya no una opción sino una necesidad, ha transformado la gestión de flotas. En Chile, la adopción de sistemas de gestión de camiones, telemetría y plataformas digitales es generalizada. Estas herramientas permiten monitorear rutas, consumo de combustible, tiempos de conducción y mantenimiento preventivo, mejorando la toma de decisiones, reduciendo costos operativos y aumentando la seguridad vial. La integración de la inteligencia artificial y el análisis predictivo ha sofisticado aún más estas capacidades, permitiendo una optimización sin precedentes.

Camiones más eficientes y sostenibles: La sostenibilidad es un imperativo. El mercado chileno ha experimentado un crecimiento constante en la adopción de camiones con tecnologías más limpias. Los motores Euro VI son la norma, los vehículos a gas son cada vez más comunes, y las flotas eléctricas han expandido su presencia, especialmente en la distribución urbana y en rutas específicas. Además de reducir emisiones y cumplir con normativas ambientales, estas tecnologías mejoran la imagen corporativa y preparan al sector para las regulaciones cada vez más estrictas en zonas urbanas y corredores logísticos. La inversión en hidrógeno verde como combustible alternativo ha comenzado a mostrar resultados prometedores en algunas rutas, anticipando una transformación aún mayor.

Seguridad y asistencia avanzada a la conducción: La seguridad sigue siendo una prioridad absoluta. Los nuevos modelos de camiones incorporan sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS), como frenado autónomo, control de estabilidad, alerta de cambio de carril y control de fatiga. La integración de tecnologías como la comunicación vehículo a vehículo (V2V) y la inteligencia artificial para predecir y evitar accidentes han elevado los estándares de seguridad. Estas tecnologías no solo disminuyen accidentes, sino que también protegen a los conductores y reducen pérdidas operativas, contribuyendo a un transporte más seguro y profesional.

Trazabilidad y monitoreo en tiempo real: La exigencia de mayor control y transparencia ha impulsado el uso generalizado del monitoreo en tiempo real. Ahora es posible conocer la ubicación exacta de los camiones, el estado de la carga, la temperatura, la humedad y cualquier desviación en la ruta. Esta trazabilidad es crucial para sectores como la minería, el retail y la agroindustria, donde los tiempos y la seguridad de la carga son críticos. La implementación de blockchain para asegurar la autenticidad y el origen de los productos ha agregado una capa adicional de confianza y eficiencia.

Optimización de costos operativos: El aumento de los combustibles y los costos logísticos ha impulsado a las empresas chilenas a buscar camiones más eficientes, con mejor rendimiento, menor consumo y planes de mantenimiento optimizados. La combinación de tecnología, capacitación de conductores, renovación de flotas y estrategias de gestión de rutas ha demostrado ser fundamental para enfrentar un escenario económico exigente sin sacrificar competitividad. La implementación de modelos de economía circular, como el reciclaje de neumáticos y la reutilización de componentes, ha reducido aún más los costos y el impacto ambiental.

Profesionalización del transporte de carga: El transporte de camiones en Chile ha avanzado significativamente hacia una mayor profesionalización. La capacitación de conductores, el cumplimiento normativo y la incorporación de buenas prácticas son elementos clave para fortalecer el rubro. Redes como REDECAM y otras iniciativas del sector han desempeñado un papel fundamental al conectar, informar y representar a los actores del transporte de carga, impulsando un sector más moderno, seguro y sustentable. La creación de programas de certificación y la promoción de una cultura de seguridad han contribuido a elevar los estándares del sector.

En conclusión, el futuro del transporte de carga en Chile es prometedor, y la adopción de las tendencias descritas, combinada con el compromiso de empresas como [Transportes Pezzola], que se preocupan por el progreso del sector, es esencial para asegurar el crecimiento económico y la competitividad del país. La continua inversión en innovación, la colaboración entre los sectores público y privado, y la implementación de políticas que fomenten la sostenibilidad serán claves para construir un sector de transporte de carga más eficiente, seguro y respetuoso con el medio ambiente, beneficiando a toda la sociedad chilena.