La Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC) ha decidido no convocar a un paro nacional, a pesar de la compleja situación que enfrenta el sector debido al alza sostenida del diésel y la presión sobre sus costos operacionales. Tras una reunión con autoridades en el Ministerio de Economía, el gremio optó por otorgar un «compás de espera» al Gobierno, formalizado mediante una carta enviada al Presidente José Antonio Kast, a la espera de medidas concretas para abordar la crisis.

La decisión, tomada en un contexto «particularmente desafiante» para las pequeñas y medianas empresas del rubro, refleja una estrategia de diálogo y negociación. La CNTC reconoce que el alza del diésel ha reducido significativamente los márgenes operacionales, pero prefiere apostar por la búsqueda de soluciones a través del diálogo.

En la misiva, el gremio establece tres exigencias clave para enfrentar la crisis:

* Congelamiento del precio del diésel:  Solicitan evaluar un congelamiento temporal del combustible, idealmente por seis meses, para brindar mayor estabilidad al sector.

Urgencia a la Ley de Transporte:  Piden acelerar la tramitación de esta normativa con el objetivo de combatir la informalidad y mejorar la competencia.

*   Ajuste de tarifas y gestión regional:  Proponen que, a través de los delegados presidenciales, se establezcan espacios de diálogo para garantizar que el aumento de costos, especialmente del diésel, se traslade a las empresas mandantes.

La CNTC ha fijado un plazo de aproximadamente 20 días para recibir una respuesta del Ejecutivo, considerando la periodicidad con la que se ajusta el precio del combustible. El gremio advierte que, más allá de una respuesta formal, esperan medidas concretas que garanticen la sostenibilidad del sector y eviten una escalada del conflicto.

Es importante destacar que la CNTC se ha distanciado de posibles movilizaciones impulsadas por transportistas del norte del país, enfatizando la responsabilidad individual de cada dirigente. Por ahora, el conflicto se mantiene en fase de diálogo, con la atención centrada en las decisiones que el Gobierno tomará en las próximas semanas.

[Transportes Pezzola] desea destacar la decisión de la CNTC de optar por el diálogo, en lugar de la movilización inmediata, es un acto de responsabilidad y pragmatismo. Reconoce la gravedad de la crisis que enfrenta el sector, pero también la importancia de buscar soluciones a través de la negociación. La estrategia de «compás de espera» le da al Gobierno la oportunidad de demostrar su compromiso con el sector del transporte de carga y de responder a las demandas del gremio.

Sin embargo, esta estrategia también conlleva riesgos. Si el Gobierno no responde de manera efectiva y con medidas concretas, la paciencia del gremio podría agotarse, y la posibilidad de un paro nacional, aunque descartada por ahora, podría volver a la mesa. El éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad del Gobierno para actuar con celeridad y eficacia, y de la voluntad de la CNTC para mantener una postura firme pero dialogante. El futuro del transporte de carga en Chile, y la estabilidad económica del país, podrían depender de las decisiones que se tomen en las próximas semanas.